VICHADA... Sí Aprende
La Mejor Tierra del Mundo

QUÉ ES ESTUDIAR

En el saber hay un progreso de conocimientos, hay un acrecentamiento de "informaciones", hay la consecución de nuevas soluciones, de manera que, en definitiva, instruir (y su complementario "aprender") implica un hacer conocido lo que antes se desconocía. En el educar no se encuentra una actitud de este tipo, y por esta razón, si es legítimo hablar de un progreso del conocer, no se puede decir lo mismo para el ámbito de la vida práctica: en aquel sacar las "propiedades" de cada uno hay la posibilidad de medir sólo consigo mismo la propia madurez, el propio crecimiento y el propio enriquecimiento; cada uno puede sacar el fruto correspondiente de los "talentos" personales de los cuales uno dispone. 

El papel de la inteligencia es un papel de visión, pues la inteligencia es la facultad de visión. Debe dirigir la vida afectiva proponiendo el bien a los afectos. Mas para esto, primero debe ser libre. Aunque nunca es enteramente libre. La inteligencia sufre siempre el impacto de los afectos. El espíritu es libre sólo cuando el corazón está ligado a la verdad y al bien, y cuando está dispuesto a aceptar toda verdad, por penosa que sea; pues una de las virtudes más altas es el amor a la verdad. 

En este contexto podemos decir que estudiar es la aplicación del entendimiento y del trabajo intelectual empleado en aprender una ciencia o arte. Entonces, el estudio o el aprendizaje ocupa una posición central en toda la vida del hombre. El aprendizaje es una variable intermedia que conecta las dos variables manifiestas, la práctica y el cambio consiguiente. 

Los procedimientos de estudio se rigen por los procedimientos de enseñar; pero éstos también han de tener en cuenta aquellos. Junto a las formas de enseñanza se pueden distinguir también las formas de aprendizaje y de estudio: 

1) El estudio por la información y la interrogación reiteradas. Con la interrogación debe comprenderse no sólo los hechos, sino también las relaciones entre los hechos: razón y consecuencia, causa y efecto, medio y fin, coordinación y subordinación, semejanza y contraste. 

2) El estudio por la lectura comprensiva de la materia en un libro de enseñanza o de lectura. 

3) El estudio por la expresión formal mediante:
 
a) la expresión oral o escrita de un trozo leído, según niveles de comprensión; 
b) la expresión gráfica de paisajes grabados mediante cortes longitudinales y transversales, etc.; 
c) la expresión física: mediante el barro, arena, confección de modelos, experimentación, cuidado de plantas y de animales; 
d) la expresión musical y dramática; 
e) la conducta en la comunidad del aula, el centro educativo, la familia y la sociedad. 

4) El estudio por la expresión aplicada que resuelve problemas, en un proceso de aprestamiento, reflexión y razonamiento cada vez más crítico. Para ello las asignaciones de trabajo deben responder a las siguientes exigencias: 

a) el tema de trabajo debe ser claro y distintamente formulado; 
b) el tema suficientemente preparado para que el estudiante no se esfuerce, confunda o deprima; 
c) el tema debe ser adecuado a la capacidad del estudiante; 
d) cada día se debe tener un nuevo tema; 
e) las soluciones deben ser controladas y juzgadas; 
f) se debe secuenciar un libro de estudio para evitar olvidos y malas inteligencias. 

Con mucha razón Edward Randall Maguire afirma que "cuanto mayor sea la habilidad del maestro, tanto menos tendrá que hacer aparentemente y más hará el alumno por sí mismo. Se podría decir que la efectividad del maestro se mide por lo que no hace, o por lo que parece que no tiene que hacer. El poder de enseñar se mide por lo que los alumnos pueden hacer por sí mismos". 

Muchas veces los estudios no rinden todo lo que deberían alcanzar, dado el trabajo que en ellos se pone y las cualidades con las que el Autor de la naturaleza le ha dotado a uno, porque no se sabe estudiar; las energías intelectuales podrían producir más, si se supiera aprovecharlas mejor. El éxito en los estudios es fruto de larga paciencia, organizada e inteligente. No se requieren dotes intelectuales extraordinarias para obtener un brillante éxito en el estudio, pero sí hace falta un uso constante y ordenado de los talentos que intelectualmente hemos recibido. 

"No basta con tener buen genio, dice H. Collin, lo principal es usar bien de él. Generalmente hablando, sin método no se logra nada. Si el método es malo, se impone uno trabajos inútiles y a veces vicia su entendimiento. Un buen método disciplina la inteligencia y la conduce a la verdad con un mínimo esfuerzo, coeteris partibus. La historia de las ciencias atestigua que los progresos obtenidos se han debido siempre a la aplicación cada vez más rigurosa de los métodos propios de cada una" (Manuel de Philosophie Thomiste, 1932). 

Según René Gastón Hernández S. "la mayoría de los estudiantes no se dan cuenta de que fallan en sus estudios, porque no aplican las leyes del aprendizaje, de las cuales expondremos las más importantes, que son: 

1. Ley del efecto. 
2. Ley del ejercicio. 
3. Ley de la predisposición. 
4. Ley de la preparación. 
5. Ley de la finalidad. 
6. Ley del ritmo o periodicidad" 

(El éxito en tus estudios, 1996).