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El origen del Hombre. El Problema Filosófico

El origen del hombre. El problema filosófico de la evolución
©Pablo H. Mojica



I. INTRODUCCIÓN. 

Enfrentamos estos problemas porque:

a) Se refieren al origen de toda la humanidad o, mejor dicho, a los primeros individuos de la especie humana, de quienes descienden todos los demás por generación biológica.
b) Se refiere, en parte, a todos los seres vivientes.

Este estudio supone un conocimiento seguro y profundo de los distintos niveles de actividad del hombre y de la constitución ontológica de su ser substancial, sea porque no podemos estudiar el devenir de un ser sin conocer algo de su termino, o bien, porque los distintos niveles de actividad del hombre nos permiten conocer la naturaleza de la vida vegetal y animal, y la diversificación de la realidad mundana en sus grados, o niveles de perfección.
Por Evolución entendemos, con los biólogos, el origen de especies vivientes nuevas a partir de otras especies ya existentes, por generación biológica. Por tal razón, no cualquier cambio es llamado evolución. Respecto al origen de los seres vivos a partir de la materia no viviente, le llamamos Biogénesis. Ambos eventos son tema propio de la biología, y es en el contexto de sus aportaciones donde nosotros expondremos la explicación o solución filosófica.

II. EVOLUCIÓN Y BIOGÉNESIS: CONTEXTO CIENTÍFICO.

Para obtener una información segura basta consultar los manuales o revistas de divulgación científica seria sobre el tema; con todo, nosotros recogeremos algunas anotaciones.

La humanidad, como existe actualmente, pertenece a la única especie humana existente de la familia de los homínidos. La especie constituye una unidad de base, porque los individuos de una misma especie son fecundos entre sí y dan origen a una prole fecunda. El hecho de perpetuarse las especies por generación biológica es una ley biológica clásica, siempre mejor comprendida en sus mecanismos gracias a la genética.

La hipótesis científica es que las especies existentes derivan por generación de formas de vidas diversas, de formas de vida cada vez menos complejas con menor dominio sobre el ambiente y menor autónoma, hasta llegar a los organismos uni-celulares.

Recordemos que la evolución, tal como la reconstruye la teoría, no se ha dado como proceso estable, uniforme y lineal, sino que incluye extinciones y cruces de especies a placer, formando un árbol bastante irregular.

Esta hipótesis esta convalidada por una serie de intuiciones que surgen de hechos distintos y constituye una teoría que parece gozar de certeza científica, es decir, tiene una certeza no absoluta, pero todavía excluye la posibilidad de que las cosas hayan sido de otro modo, quiero decir, no hay teoría científica capaz de cancelar tal posibilidad.
Con todo, es una teoría que ofrece cierta inteligibilidad y que entusiasma a los científicos de nuestro tiempo.
Pero si el hecho de la evolución puede parecer asegurado, el modo, el cómo o el mecanismo de esa evolución es mucho más problemático.

Las cualidades adquiridas o los cambios accidentales de los individuos no se heredan genéticamente a sus descendientes, esto ha sido demostrado por la genética actual.

Existe una fuente de novedad para la prole respecto a la información genética de los progenitores: el cambio casual de naturaleza química de los genes transmitidos. Esto se llama mutación genética. También existe, y es mas fácil de demostrar, la selección natural, es decir, el juego casual de los eventos que favorecen la sobrevivencia de los individuos más fuertes y mejor adaptados al ambiente.

Partiendo de tales datos, el Neo-darwinismo o teoría sintética -hipótesis sobre el modo o mecanismo de la evolución más aceptada por los biólogos- postula que la evolución se debe a la combinación de las mutaciones y de la selección natural.
Conviene anotar que las mutaciones genéticas favorables son muy raras comparadas con el número de mutaciones desfavorables y que las mutaciones singulares producen cambios relativamente reducidos, además, la selección natural no produce cambios que justifiquen el hecho de la evolución, de modo que para muchos biólogos tales explicaciones resultan insuficientes para justificar y demostrar, en todo su conjunto, la evolución como el surgimiento de estructuras nuevas y mas complejas.

Por nuestra parte, creemos que para explicar la gran evolución, la teoría sintética tiene necesidad de mutaciones más profundas y radicales, de mutaciones de grupos completos de genes.

Con todo, respecto al cómo, a los mecanismos de la evolución, las investigaciones continúan y existe la tentación de proponer teorías distintas de la expuesta antes, pero justificadas igualmente en datos casuales, tales como la mutación selectivamente neutra, que se basa en la posible acumulación e imposición de genes neutros. La selección natural no queda descartada, pero no basta para justificar la teoría.

Respecto a la biogénesis, es un proceso del que experimentalmente no se sabe nada, cuando mas el origen de la vida se podría justificar en los virus, entidades inferiores que la célula que se encuentran entre los seres vivos y las moléculas no vivientes, y lo que mas conocemos de ellos nos revela que son parásitos, es decir, incapaces de multiplicarse por sí mismos fuera de las células vivas.

Con todo, la mayoría de los biólogos se inclinan por la biogénesis con tal de evitar la idea de la intervención de Dios en el origen de la vida humana.

III. EL PROBLEMA FILOSÓFICO DE LA EVOLUCIÓN.

1.- Lo primero que debemos clarificar es la actitud que el pensamiento filosófico asume respecto al valor y naturaleza del pensamiento científico, así como respecto a sus descubrimientos y la velocidad con que se dan. Al respecto, hay dos extremos:
a) El idealismo, racionalismo, muchos existencialistas y algunos tomistas, que no asignan al pensamiento científico ningún valor en sus juicios sobre la realidad esencial, sino sólo sobre los fenómenos y por eso no admiten la relación entre filosofa y ciencias experimentales.
b) Algunos filósofos que reducen el trabajo filosófico a la reflexión sobre los métodos de las ciencias, como los neopositivistas, o los empiristas en general.
2.- El segundo punto a considerar consiste en el significado que se da a los sucesivos puntos de partida y fines de la evolución: tales diferencias se refieren a los grupos de seres de distintos grados y a sus procesos evolutivos, entre plantas y animales, entre animales unicelulares y animales pluricelulares. Se trata de saber si hay o no entre ellos diferencias ontológicas, diversidad de perfección o de valor, o simplemente diversidad de configuración cuantitativa.
Para los mecanicistas, biólogos y filósofos, no hay problema: todo es un juego de la materia que siempre es la misma.
Otros, para quienes la complejidad interna, el dominio y la independencia creciente respecto al ambiente y otras características de los seres vivos, los hacen ontológicamente distintos, debe explicarse |a evolución bajo su aspecto de producción de entes cada vez mas perfectos. Este es el núcleo del problema de la evolución.
3.- En este tercer punto consideraremos las implicaciones del hecho y modo de la evolución. Parece que con el hecho de la evolución, y mas con el de la biogénesis, pretenden descartar a Dios creador y al aspecto espiritual del hombre, con todo lo que tales entidades metafísicos importan para nuestra existencia.

Trataremos y proponemos no apasionarse por la defensa o rechazo de tales entidades, y buscaremos ser objetivos al exponer las grandes líneas de solución propuestas, ya que son, además, las mas aceptadas: el materialismo dialéctico, las soluciones finalísticas y las leyes preferenciales.

a) El materialismo dialéctico: Esta corriente afirma que toda la realidad es material, que existe desde siempre y que se automodifica, pero admite diferencias cualitativas entre los seres vivos: plantas, animales y hombre; y ve en la evolución la ilustración, concretización y la confirmación de las leyes o propiedades fundamentales de la realidad material: aquello del paso de la cantidad a la cualidad, del salto dialéctico por el que la materia se autotransforma llegando a estadios cualitativamente superiores hasta llegar al hombre y mas allá, hasta las etapas sucesivas de su historia. Esta es la expresión del postulado del devenir del ser de derivación hegeliana.
b) Las soluciones finalísticas: Es la postura de algunos biólogos que rechazan la explicación mecanicista de la vida y de la evolución. Se inspiran en Bergson, que presenta al Dios de los místicos como la última etapa de la evolución y en Theilhard de Chardin, para quien el punto de llegada es el Omega-Dios; afirman que los vivientes pertenecen a una corriente ascendente que explica la evolución, las formas vivientes singulares sólo son etapas provisorias de concretización. Esta solución privilegia el hecho del devenir al estilo del materialismo dialéctico, y eso es causa de su insuficiencia.
c) Las leyes preferenciales: Rechazan la teoría sintética que recurre al "caso" para explicar la evolución. Se basa en la afirmación de que existen leyes clásicas de los seres vivos que los llevarían a generar individuos mejores que ellos mismos. Nosotros creemos que tales leyes parecen inadecuadas, dada la forma castica como se ha dado la evolución y son, además, por ser intrínsecas a los individuos, contradictorias respecto al principio de causalidad eficiente.
d) La ontología de derivación Aristotélico-tomista:
Aquí el problema de la evolución se configura como problema de sus causas extrínsecas: la eficiente y la final.
Recordemos que los seres vivos son, en el orden substancial, distintos y mas perfectos que los inertes, y así los grados del ser son: vegetales, animales irracionales y la persona.

Las especies filosóficas, en el orden substancial, se caracterizan porque sus individuos están dotados de la misma forma substancial, y por eso son idénticos en el orden esencial, no así en el orden material, pues la individuación se debe a la materia prima.

Todo individuo viviente es proporcionado (causa eficiente) y ordenado (causa final) a la producción de individuos de la misma especie (esta generalización coincide con la generación biológica).

La evolución, al menos en algunos pasajes cruciales, implica la producción de individuos de especie superior o más perfecta, provenientes de individuos de especies inferiores o menos perfectas (de los brutos al ser racional), e incluso, de distinto grado (vegetales-animales-hombre). Esto es impensable si nos atenemos al principio metafísico de la causalidad eficiente (Nemo dat quid non habet). Si los evolucionistas no resuelven esto, que para nosotros es claro, sus soluciones resultan ininteligibles.

A pesar de lo anterior, las respuestas siguen siendo distintas:

1.- Algunos dan una respuesta negativa, declarando que el problema es insoluble, sólo y exclusivamente Dios es causa eficiente y final capaz de haber producido un primer viviente de especie superior a aquellos pre-existentes.
Para nosotros, esto es apresurarse demasiado, y trae consigo un incremento de la rivalidad y división entre científicos y filósofos, y entre filosofa y fe.

De esto se sacan dos consecuencias: El fixismo: en el sentido de que los individuos de una especie sólo producen individuos de la misma especie, y el creacionismo, no necesariamente en el sentido de que dios crea de la nada al primer individuo de cada especie, sino al menos, en el sentido de que Dios es la única causa eficiente de la mutación o transformación substancial de los seres vivos pre-existentes en seres vivos de especie superior.
Estas soluciones son buenas en algunos de sus elementos, pero insuficientes, aprovecharemos lo valido que ofrecen para dar nuestra solución.

IV. FINALISMO E INSTRUMENTALISMO.

Estas teorías son un nuevo intento de hacer filosóficamente inteligible el hecho de la evolución; tales intentos son posturas que niegan la explicación sintética y cualquier postura que se parezca a la teoría neo-darwiniana.
Dos razones los hacen negar esa teoría: una es que los eventos particulares en los que se basan los neo-darwinianos son casuales, son fruto del caso; la otra es la actitud triunfalista con que se presenta dicha teoría, que por tal razón es antimetafísica y piensa que ha demostrado la no validez de los principios de causalidad y finalidad y que ha descartado a Dios en la explicación del origen y desarrollo de la vida.

Por tal motivo acusan a la teoría sintética de ser conformistas al en el puro caso fundamentar el aumento de perfecciones contenidas en el proceso de la evolución.
Nosotros creemos que, aunque la teoría sintética tiene muchas incongruencias, tiene algo que se puede aprovechar para hacer inteligible el hecho de la evolución.

1.- FINALISMO: Esta teoría insiste en la inteligibilidad propia de cada especie de organismo viviente y sobre la unidad orgánica y estructural de cada individuo y afirma que existe coordinación, equilibrio y armonía entre las partes funcionales e instrumentales de cada individuo, como en su adaptación al ambiente y en las relaciones que entabla y todo esto es posible gracias a la finalidad que existe o a la existencia de causas finales. El finalismo se basa en el estructuralismo y pretende demostrar que la evolución constituye el pasaje de una estructura inteligible a otra diversa más perfecta y mas inteligible, tal pasaje hace pensar que una estructura esta ordenada finalísticamente a otra más perfecta y así hasta llegar al punto final o causa final ultima.

Esto es la realización concreta del principio metafísico de finalidad: "Todo agente o causa eficiente opere por un fin". La finalidad es la proporción de las causas eficientes y de las causas materiales con el efecto o fin; la causa final es la anticipación del fin o efecto en la inteligibilidad de las causas potenciales (materiales) y eficientes.
Con todo, el finalismo no responde al problema de cómo o del mecanismo intrínseco del hecho de la evolución, por tanto, es una teoría incompleta y no cancela la necesidad de buscar las causas eficientes y materiales de la evolución.

2.- INSTRUMENTALISMO: Esta teoría se fundamenta en la doctrina clásica de las causas instrumentales. La causa instrumental es una causa eficiente proporcionada a determinados efectos, pero produce un efecto mas perfecto que ella misma y es capaz de tal efecto porque actúa bajo el influjo de una causa superior más perfecta llamada causa principal.
Así pretenden explicar que las causas particulares del hecho de la evolución son causas instrumentales en las manos de Dios, causa eficiente principal.

Esta línea de solución del problema parece justa y la usaremos nosotros, pero la forma final que asume en la presentación concreta nos parece insuficiente.

La aplicación del instrumentalismo al hecho de la evolución se basa en la afirmación en dos presupuestos:
a) La causa eficiente principal agrega alguna virtud o perfección provisional a la causa instrumental, que la hace proporcionada al efecto superior que de hecho produce.

Tal afirmación parece caprichosa y confusa respecto a las afirmaciones metafísicas de valor y definición de la substancia, del principio de identidad y de naturaleza.
b) La causa eficiente tiene la función de unir la causa instrumental a la causa material o a la cosa que debe transformar.

CONCLUSIONES

La afirmación de que Dios, Causa Eficiente, infunde cualidades nuevas a la causa instrumental, puede ser entendida de dos formas:

a) Desde el principio de la creación en forma permanente (finalismo). En tal caso tendremos seres con perfecciones potenciales superiores a las de su especie y por lo mismo incognoscibles para la ciencia y la filosofa; esto es un recurso a lo ignorado, que por siempre impedirá a los investigadores conocer el mecanismo de la evolución y en caso de no ser así, no se entiende por qué tales perfecciones actúen o se manifiesten en acto sólo algunas veces y en algunos casos. Creemos que tal postulado es contradictorio.
b) En el momento en que un ser superior debe producir otro superior a los de su especie, en el momento de los cambios evolutivos. Tal intervención parece arbitraria porque en los instrumentos no hay nada que lo determine y porque Dios con cualquier instrumento material puede hacer en la realidad material cualquier cosa; también aquí la investigación y afirmaciones científicas son imposibles.
Quedemos claro que no negamos las tesis de la causalidad instrumental como está expuesta, lo que no aceptamos es la forma concreta como la causa eficiente interviene para el hecho o mecanismo de la evolución.