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CÓMO MEJORAR EL PRINCIPAL RECURSO NATURAL DEL SIGLO XXI: NUESTRA INTELIGENCIA

El mundo de hoy y el que viene
La evolución del hombre ha ensanchado el significado de la palabra 'trabajo', y ahora es necesario adaptar el precepto bíblico y decir: 'Con el sudor de tu frente o mediante tu esfuerzo mental ganarás tu pan'. Empresarios, ejecutivos y profesionales planean día tras día y trabajan mucho, mentalmente; y casi nunca levantan una mano para hacer un trabajo físico.

Nuestro progreso personal (y los negocios en general) van a tener que hacer frente a muchos retos en la próxima década. Entre ellos está el de ser capaces de desarrollar las habilidades humanas necesarias para estar al día y sintonizar con los rapidísimos cambios en la infraestructura técnica y social.

Nuestras capacidades mentales deben estar preparadas para establecer y mantener el camino del mejoramiento continuo y el progreso tecnológico.

Reconociendo que el poder mental-cerebral es para los negocios modernos lo que el poder muscular-mecánico fue para industria, las personas con visión se están preguntando: ¿qué habilidades me equiparán mejor para hacer frente a los retos que encontraré en los próximos años?

Cualquier individuo u organización que desee sobrevivir y florecer en los años que vienen, actuará de manera sabia al invertir en el desarrollo de la fuerza y las capacidades internas con las que tendrá que contar para tener éxito.
Definitivamente, cada uno de nosotros es responsable de cuidar e incrementar el más valioso de los recursos naturales: el intelecto humano.

Los países llamados 'del primer mundo' lo saben con claridad, y no dejan de enfatizarlo. Repare en las palabras usadas por Sir Christopher Ball, director de aprendizaje de la Royal Society for the Encouragement of the Arts, y decano de la Universidad de Derby, en la presentación de la campaña nacional para el aprendizaje en el Reino Unido.

'Nuestro objetivo es cambiar el futuro. Persuadir a la gente de que debería preocuparse de su formación personal del mismo modo que está aprendiendo gradualmente a preocuparse por el medio ambiente y su salud. Ayudarles a entender que aprender compensa -y que hoy en día no hay nada que compense tanto.

Proclamar la buena noticia de que todo el mundo es capaz de seguir aprendiendo eficazmente y de que nunca es demasiado tarde para decidirse a empezar.
Una sociedad en constante proceso de aprendizaje podría ofrecer a todo el mundo la oportunidad de una vida mejor' .

Ojalá, en los países de América Latina, nuestros gobernantes presten la misma atención al proceso educativo y de aprendizaje que la que se presta en los países más desarrollados.