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¿Qué se entiende por Calidad de la Educación?

¿QUE SE ENTIENDE POR CALIDAD DE LA EDUCACION?

ITALO REYES G.

"Calidad es la mínima pérdida a la sociedad por entregar nuestros productos". Taguchi

El concepto de calidad se ha utilizado, tradicionalmente, para calificar el resultado (producto) obtenido en la elaboración de un bien, o la prestación de un servicio.
Por calidad se entiende el conjunto de cualidades, o propiedades, inherentes a una cosa, que permiten apreciarla como igual, mejor o peor que las restantes de su especie. Aplicada a las personas, la calidad hace referencia a su estado, su naturaleza, su edad y demás circunstancias y condiciones que se requieren para el cabal desempeño de un cargo o dignidad.
Para darle más concisión a la idea de calidad anteriormente expuesta, me permito citar, en extenso, el texto ² Lineamientos para la Acreditación", del Consejo Nacional de Acreditación, C.N.A.
² La calidad, en un primer sentido, se entiende como un atributo integral de algo, resultado de una síntesis de los componentes y los procesos que lo producen y distinguen. Alude, de una parte, a las características universales y particulares de algo, y de otra, a los procesos a través de los cuales tales características se configuran. La calidad de algo es aquello que le corresponde necesariamente y que al faltarle afecta su naturaleza, su ser propio. El concepto de calidad no es absoluto; las propiedades en que se expresa se dan en el tiempo y se encuentran relacionadas, en su devenir, con el contexto. A partir de esas propiedades se consolida la identidad de algo, es decir, su concepto, en un proceso histórico.
En un segundo sentido, la calidad de algo es la mediada en que ese algo se aproxima al prototipo ideal definido históricamente como realización óptima de lo que le es propio según el género al que pertenece.
La calidad es, entonces, un concepto análogo; es decir, que se predica de algo en parte idéntico y en parte distinto. La identidad corresponde a lo que es común al género al que se pertenece. La diferencia alude tanto a la posibilidad de distinguir un miembro de los demás del género como a la distancia entre cada uno de los miembros y el prototipo definido para ese género...".
Dado que el término proceso se utiliza en el contexto de los conceptos expuestos, se hace necesario decir qué se entiende por proceso:
Proceso es un conjunto de operaciones sucesivas y/o paralelas que se desarrollan en un orden determinado a fin de obtener un resultado bien definido.
Además, todo proceso combina e interrelaciona, en mayor o menor grado relativo, Mente y Mano de obra a través de Personas, Maquinaria y equipo, Materia Prima, Métodos, Medidas y Medio Ambiente (las seis M). Son los seis elementos del proceso.
Dado que el concepto de proceso procede de la industria, su incorporación al ámbito educativo requiere de refinamientos y precisiones que hasta el momento han estado ausentes de casi todas las discusiones al respeto. Se ha perdido la inteligencia del proceso educativo y/o formativo. Unas preguntas obligadas, que cada docente debe hacerse, son: ¿cómo encaja mi labor dentro del proceso?. ¿Qué sentido tiene mi labor?. ¿Qué relación tiene con otras labores?. ¿Está articulada a otras actividades o labores?.
Con lo hasta aquí dicho no se pretende sustituir el orden y la racionalidad educativa existente, por otro. De lo que se trata es de transformarlo en su esencia humana. Se trata de ser más justos, más humanos, más coherentes, más éticos, más justos, más racionales.
Aquí solo nos limitamos a señalar el origen de los términos y conceptos, proceso y calidad de la educación, y dejamos la responsabilidad de la discusión en manos de los diferentes colectivos institucionales.
Volviendo al concepto de calidad, es necesario precisar cuál es el modelo o patrón con el cual se compara una educación para determinar su calidad. ¿La calidad de la educación " impartida" por una institución específica es alta, comparada con que?.
¿Cuáles son las características de calidad de la educación ?.
La respuesta a estos interrogantes es competencia de cada institución.
Para hablar de calidad de la educación se hace necesario definir las características, los factores o las variables, que se tienen en cuenta para establecerla.
Para precisar mejor el enfoque digamos que la calidad de la educación es un "agregado" de componentes, cada uno de los cuales lo componen varios factores, mismos que deben ser valorados teniendo en cuenta ciertos indicadores.
Por ejemplo, un componente de la calidad de la educación es la "formación docente". A este componente están asociados factores, tales como:
Títulos : formación básica y media, pregrado, postgrado (s), capacitación y actualización, producción intelectual, actividades de investigación, suscripción a revistas: de educación en general, de su área específica en particular, etc.
Los indicadores de los factores citados pueden ser, sin un orden, entre otros, los siguientes:
Posee título de: Bachiller, Normalista, Tecnólogo (a), Licenciado (a), Postgraduado (a), Doctorado, otro.
Su título es: En el área en la cual se desempeña actualmente, en área diferente.
Cursos de actualización a los que asistió en los dos últimos años, contenido de los mismos, finalidad, a quién estaban dirigidos, etc.
¿A cuantas revistas especializadas en educación(o en su saber específico) está suscrito, o lee con frecuencia?.
¿Cuántos ensayos, o similares, produce al año?, ¿su producción intelectual se publica actualmente, o se ha publicado?.
En la actualidad: ¿realiza alguna investigación, o está vinculado formalmente a un grupo de investigación?.
Debido a los estrictos requisitos de calidad que se deben considerar, y a los muchos factores que pueden afectarla, la "mala calidad" de la educación en algunos aspectos parece inevitable. Es deber de cada institución identificar los factores que más afectan "su calidad", ya que en realidad es pequeño el número de causas que tienen gran efecto (pocos vitales), y diferenciarlos con claridad de muchas causas que tienen solo efectos menores (muchos triviales). Este enfoque coincide con el llamado Principio de Pareto: "No hay muchos factores que realmente causen defectos"
En el texto del Consejo Nacional de Acreditación, antes citado, dice: ² Entender la naturaleza de la calidad y llevarla a la práctica no es siempre fácil en virtud de la complejidad que su comprensión encierra y en razón de los determinantes que la afectan, algunos de los cuales dependen de las condiciones internas de las instituciones (el subrayado es mío), en tanto que otros están en relación estrecha con el contexto global en que ellas se encuentran".
Las experiencias de otros países en materia de evaluación de la calidad, muestran que esta se asienta en modelos construidos sobre solo uno de los aspectos que la constituyen (Reputación, recursos académicos o financieros, resultados obtenidos por la institución en una de sus funciones sustantivas, por el valor intrínseco de los contenidos académicos o, por la apreciación del valor agregado de la educación ofrecida).
Otros criterios de calidad que asumen las instituciones son la satisfacción de los estándares fijados por las asociaciones profesionales, las agencias de acreditación, o la satisfacción manifiesta de los empleadores.
Las preferencias mencionadas sirven de base para elegir las metodologías y estrategias de evaluación de la calidad, condicionando de esta manera los alcances de sus resultados y la amplitud del concepto de calidad.
Para precisar lo hasta aquí dicho, fijemos algunas características de la calidad de la educación.
Las características de una educación de buena calidad (en una institución específica) son, entre otras, las siguientes:
·         Poseer maestros competentes
  • Poseer buena infraestructura física.
  • Tener estudiantes con condiciones socioafectivas normales.
  • Tener un buen administrador.
  • Tener un modelo de administración definido.
·         Poseer laboratorios, biblioteca bién dotada, ayudas audiovisuales y de cómputo, escenarios deportivos propios y adecuados.
  • Un proyecto educativo institucional operando y en permanente evaluación.
  • Excelente personal administrativo y de servicios.
  • Un modelo pedagógico propio, que interprete las necesidades y características del medio en el que se inscribe.
  • Docentes de tiempo completo y de dedicación exclusiva.
  • Preocupación permanente por la formación integral de los educandos, docentes, personal administrativo y de servicios en general.
  • Docentes investigadores y políticas de investigación.
  • Seminarios de actualización frecuentes para todo el recurso humano de su entorno inmediato.
  • Políticas estatales claras y reglas de juego transparentes.
  • Magnífica dotación en general.
  • Espacios de reflexión académica.
  • Claros criterios de evaluación, en general.
  • Tener imagen positiva en el medio en el que está inserta.
  • Etc.
Cada una de las características citadas tiene sus factores componentes; además, deben señalarse con claridad cuáles son los indicadores de calidad tanto de las característica como de sus factores.
Es un trabajo dispendioso, pero logra arrojar luces acerca de lo que debe entenderse cuando se habla de calidad de la educación. La calidad no debe concebirse en abstracto, al margen de factores sociales, económicos, políticos, culturales, científicos, didácticos, pedagógicos, culturales, éticos; en una palabra: Humanos.
Un ejercicio interesante sería el de definir la calidad de la educación en el ámbito de un establecimiento en particular, señalando sus características y factores, así como los indicadores y los criterios que se emplearán para calificarla.
Tradicionalmente se ha juzgado la educación por los resultados académicos exclusivamente. Esto ha generado una amplia discusión acerca de la evaluación del rendimiento escolar; y se ha pretendido atribuirle a la misma la responsabilidad del aprendizaje. Algunos presumen que si se cambian los criterios de evaluación mejora la calidad de la educación, tanto como el rendimiento escolar. A esta concepción llamo el "Fetichismo de la Evaluación"
Parece que olvidaran que la escuela evalúa porque ese es el encargo que le encomendó la sociedad: validar el conocimiento de los individuos, de tal manera que pueda garantizar su desempeño profesional sin poner en riesgo el bién social. Difícil encargo y gran responsabilidad, máxime si no se tienen reglas de juego claras y explícitas.
Esta misión de la escuela, en un primer momento desconoció el Autodidactismo, luego, por presión de grupos interesados, se vio obligada a reconocer esta novedosa forma de aprendizaje y a validarla mediante el reconocimiento del título "Honoris Causa".
Pero el tema de la evaluación amerita, también, comentario aparte.
Solo resta invitar, a quiénes hayan llegado hasta aquí, a reflexionar más acerca de la calidad de la educación y a avanzar con mayores criterios en los elementos que se han de tener en cuenta para su búsqueda. El debate queda abierto.
 
Éxitos.
 
Nota: El autor es Licenciado en Matemática Física de la Universidad Del Valle, Postgraduado en Matemáticas Avanzadas de la Universidad Nacional, catedrático de las universidades DEL VALLE y LUIS AMIGÓ. También es docente de tiempo completo del INSTITUTO GINEBRA LA SALLE.